Seca los posos en una bolsa con cierre y una toallita de papel, luego guárdalos en un contenedor hermético. Etiqueta para evitar confusiones con alimentos. Si te preocupa el olor, coloca un pequeño sobre de carbón activado. Orden reduce accidentes y visitas indeseadas.
A temperaturas bajo cero, el lavado puede congelarse en segundos. Lleva una esponja delgada, una gota de jabón biodegradable y usa nieve como abrasivo suave. Enjuaga lejos de fuentes, dispersa ampliamente y seca al aire. Evitar charcos olorosos protege fauna y compañeros.
En áreas con osos o zorros, guarda café, azúcar y residuos en contenedores resistentes, idealmente dentro de un barril aprobado. Cocina a sotavento del campamento y nunca en la tienda. Olores controlados son noches tranquilas y recorridos sin encuentros inoportunos.